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Globalización (Chinalización)

¿Qué es la globalización?
Pregunta: ¿Cual es la definición más correcta de Globalización?
Respuesta: La muerte de la Princesa Diana
Pregunta: ¿por qué?
Respuesta: Una princesa inglesa con su enamorado egipcio, tiene un accidente en un túnel francés, dentro de un coche alemán, con motor holandés, conducido por un belga borracho de whisky escocés, que era perseguido por paparazzis italianos en motos japonesas. La princesa fue tratada por un médico Austriaco que usó medicamentos suizos.
Ahora estas recibiendo este mensaje escrito por un español usando tecnología americana (Bill Gates) con programas (software) instalados de empresas europeas, y australianas, desarrollados en India y lo estás leyendo en un PC con chips hechos en Taiwan con un monitor Coreano montado por trabajadores de Bangla Desh en una fabrica de Singapur, transportados en camiones rusos conducidos por tailandeses, robados por indonesios, descargados en los muelles por jamaicanos, reempaquetados por mexicanos, vendidos por judíos a través de una conexión paraguaya.
Esto es la Globalización
No os preocupeis, dentro de 5 años la globalización desaparecerá, todo será «made in china». Entonces hablaremos de la chinalización.

http://actualidad.rt.com/actualidad/view/85883-estulin-rothschild-ecologia-recursos-china

Global Times (China): “Estados Unidos se encuentra en el lado equivocado de la historia”

Publicado en 18 julio, 2019

Global Times (China): “Estados Unidos se encuentra en el lado equivocado de la historia”
Publicado: 2019/7/19 5:11:56

Larry Kudlow, director del Consejo Económico Nacional de los EE. UU., dijo recientemente: “Creo que si China continúa moviéndose en la forma en que se mueve, está en el lado equivocado de la historia. No son la Unión Soviética, pero este tipo de control del gobierno, el estatismo, nunca funciona por mucho tiempo”. Sus comentarios se hicieron públicos el miércoles en un informe de Sinclair Broadcast Group.

Sería interesante saber por qué Kudlow cree que China está en el lado equivocado de la historia, mientras que Estados Unidos supuestamente está en el lado correcto. ¿Podría ser una explicación el hecho de que la administración de Trump comenzó una guerra comercial o una vez más aumentó los aranceles a China, esfuerzos que la historia ha demostrado se volverán obsoletos?

Miremos lo que la administración de Trump ha hecho hasta ahora. Desprecian el sistema multilateral de comercio internacional, alegando que las principales economías lo han utilizado para aprovecharse de los Estados Unidos. Han lanzado ataques sucesivos contra otros sistemas multilaterales mientras se retiran de la UNESCO, el acuerdo nuclear de Irán y el Tratado de las Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio con Rusia. Sus acciones han creado un caos sin precedentes para el orden internacional, inaudito desde el inicio del nuevo milenio.

Estados Unidos lanzó la mayor guerra comercial contra China en la historia del mundo. Su impacto ha dañado gravemente la cadena de suministro global y ha amenazado las perspectivas económicas mundiales.

EE.UU. es también la primera superpotencia en ser gobernada por el populismo, y lo ha hecho declarando repetidamente al mundo su política de “primero EEUU”. Este ha sido uno de los golpes más devastadores para la globalización económica que jamás haya dado Washington.

Hay pocas posibilidades de que un país crea sinceramente que Estados Unidos está en el lado correcto de cualquier cosa. Al menos la mitad de la población de los Estados Unidos, si no más, cree que su país ha cometido enormes errores, mientras que la mitad restante solo puede ver los beneficios inmediatos sin tener en cuenta el desarrollo futuro o si su país está en el camino correcto o el incorrecto. Tal vez lo más claro en lo que puede pensar la Casa Blanca es en cómo asegurar la victoria para las elecciones presidenciales del próximo año.

Mientras permanece fiel a su camino, China ha logrado la industrialización, la prosperidad y tantos logros de renombre mundial. A lo largo de décadas, China pudo completar este proceso, mientras que a los países occidentales les llevó mucho más tiempo, siglos, alcanzar hitos similares. Las personas comunes y los hechos tendrán la última palabra para determinar qué es lo correcto y lo incorrecto.

Los chinos saben qué es lo mejor para su país y entienden lo que hay que hacer. Mantendrán el principio fundamental de “buscar la verdad a partir de los hechos” y realizarán los ajustes correspondientes. La experiencia y el conocimiento combinados de Kudlow están lejos de ser suficientes para tener una influencia en China.

¿Kudlow posee las facultades mentales requeridas para comprender como se gobierna una superpotencia que tiene una población de 1.400 millones basándose únicamente en el sesgo de la situación occidental? Los principios económicos son los mismos pero un caso implica el bienestar de 1.400 millones de personas a través de un rápido crecimiento económico, mientras que el otro consiste en mejorar la vida de 300 millones. ¿Acaso estas dos situaciones son semejantes?

A este dilema se suma que los políticos occidentales de países con poblaciones menos significativas no están calificados para enseñar nada a China, y mucho menos sobre cómo dirigir el país. Sería como un niño que monta un kart y grita a los adultos mientras les enseña a conducir el camión más grande del mundo.

Los chinos nunca han dejado pasar la oportunidad de aprender de los demás. De hecho, hemos estado aprendiendo de otros países desde la reforma y la apertura. Sin embargo, la humildad china no está encadenada a la arrogancia de Washington como profesor y sus tácticas de hegemonía intimidatoria al presionar a los demás. Con el debido respeto, no estamos hechos de la misma madera.

Sería mejor si Washington se centrara en sus asuntos. Los Estados Unidos están experimentando un racismo polarizador interno mientras se vuelven más perentorios hacia el exterior, al mismo tiempo que provocan una confrontación con China y otros países. Hasta qué punto progresará Estados Unidos en el nuevo siglo es algo que Washington debería considerar.

Washington debe ser consciente de que, dada la distinta escala del progreso que logró desde su independencia y considerando la gran brecha poblacional entre su país y el nuestro, no pueden enfocar adecuadamente su mente en un mundo moderno que incluya la participación de China.

El orgullo siempre ha sido un importante enemigo de los Estados Unidos. Un país debe aprender a ser modesto y moderado. Moverse en la misma dirección es la mejor opción para minimizar los riesgos para ambos lados. La confrontación no debería ser un juego del siglo XXI. Es una trampa que China y los Estados Unidos deben trabajar juntos para evitar.

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