Piratería en Somalia por parte de EE.UU, países europeos y asiáticos

Toxic Somalia: La VERDAD sobre el origen de la piratería de Somalía

Publicado por JalapaRevealed


En 1991, cayo el gobierno de Somalía, situado en el Cuerno de Africa. Sus nueve millones de habitantes han estado al borde de morirse de hambre desde entonces y muchas de las fuerzas más atroces del mundo occidental han visto esto como una estupenda oportunidad para robar las provisiones de comida del país y verter nuestros residuos nucleares en sus mares.

¿Quién podría imaginar que en 2009, los gobiernos del mundo declararían una nueva guerra a los Piratas?

Mientras está leyendo ésto, la Marina británica –apoyada por los buques de más de dos docenas de naciones, desde los Estados Unidos hasta China– se está internando en aguas de Somalía para perseguir a hombres que todavía vemos como villanos de circo con un loro en el hombro. Pronto estarán luchando contra buques somalíes y hasta persiguiendo a los piratas en tierras de Somalía, uno de los países más rotos de la tierra. Pero detrás de la extravagancia de este cuento, hay un escándalo por contar. La gente que nuestros gobiernos etiquetan como “una de las grandes amenazas de nuestros tiempos” tiene una historia extraordinaria que contar y algo de justicia de su parte.

Los piratas nunca han sido exactamente lo que creemos que son.

En la “edad dorada de la piratería” –desde 1650 hasta 1730– la idea del pirata como el ladrón salvaje e insensato que perdura hasta nuestros días fue creada por el gobierno británico en un gran esfuerzo propagandístico. Mucha gente corriente creyó que ésto era falso: con frecuencia la muchedumbre les rescataba de la horca.

¿Por qué?… ¿Qué vieron entonces que nosotros no vemos ahora?…

En su libro Villains of all nations (Villanos de todas las naciones), el historiador Marcus Rediker escudriña las pruebas para averiguarlo. Entonces, si te alistabas en la Marina Mercante o en la Marina británica –reclutado en los muelles de Londres, joven y hambriento– terminabas en un infierno flotante de madera.

Trabajas a todas horas en un buque angosto y medio muerto de hambre, y si remoloneabas algo, el todo poderoso capitán te azotaba. Si remoloneabas constantemente, te podrían tirar por la borda.

Y despues de meses o años soportando esto, a veces te timaban en la paga.

Los piratas fueron los primeros en rebelarse contra este mundo.

Se amotinaron contra sus capitanes tiránicos y crearon un modo distinto de trabajar en la mar. Una vez tomado un buque, los piratas elegían a su capitán, y tomaban todas sus decisiones colectivamente.

Compartían el botín, lo que describe Rediker como “uno de los planes más igualitarios del siglo dieciocho para aprovechar los recursos disponibles”. Hasta acogían a esclavos africanos y convivían con ellos como iguales. Los piratas demostraron “de forma bastante clara y subversiva que no hacía falta llevar el buque en la manera opresiva y brutal que lo hacían la Marina Mercante y la Marina británica”.

Es por esto que eran populares, a pesar de ser ladrones improductivos.

Las palabras de un pirata de esa edad perdida –un joven británico llamado William Scott– deberían tener eco en esta nueva edad de piratería. Justo antes de que lo ahorcaran en Charleston, Carolina del Sur, dijo: “Lo que hice fue para no perecer. Fui obligado a hacerme pirata para sobrevivir”.

En 1991, cayó el gobierno de Somalía, situado en el Cuerno de Africa. Sus nueve millones de habitantes han estado al borde de morirse de hambre desde entonces y muchas de las fuerzas más feas del mundo occidental han visto ésto como una estupenda oportunidad para robar las provisiones de comida del país y verter nuestros residuos nucleares en sus mares.

Si: residuos nucleares. En cuanto desapareció el gobierno, llegaban misteriosamente buques europeos a la costa de Somalía, vertiendo enormes barriles en el océano. La población de la costa empezaba a enfermar. Al principio, padecieron extrañas erupciones, náusea, y nacieron niños malformados.

Entonces, despues del tsunami de 2005, cientos de estos barriles vertidos y con fugas terminaron en la orilla.

La gente empezó a enfermar de la radiación, y más de 300 personas murieron. Ahmedou Ould-Abdallah, el enviado de Naciones Unidas a Somalía, declara: “Alguien está vertiendo material nuclear aquí. También hay plomo, y materiales pesados, tales como cadmio y mercurio o sea, de todo.”

Se puede seguir su rastro hasta los hospitales y las fábricas europeos, y se entrega a la mafia italiana para que ésta se deshaga de ello de la manera menos costosa.

Cuando pregunté a Ould-Abdallah que hacían los gobiernos italianos para combatir esto, dijo con un suspiro: “Nada. Ni se ha limpiado, ni ha habido compensación ni prevención.”

Al mismo tiempo, otros buques europeos han estado saqueando los mares de Somalía de su mayor recurso: el marisco.

Hemos destruído nuestras propias existencias de pesca por sobreexplotación y ahora queremos las suyas.

Enormes palangreros roban cada año más de 300 millones de dólares en atún, gambas, langosta, etc. al internarse ilegalmente en los mares no protegidos de Somalía.

Los pescadores locales han perdido de buenas a primeras su sustento, y se están muriendo de hambre. Mohammed Hussein, un pescador de la ciudad de Marka, a 100 kilómetros de Mogadishu, declaró a Reuters: “Si no se hace nada, pronto no quedará pesca en las aguas de nuestra costa”.

Este es el contexto en el que han surgido los hombres que nosotros llamamos “piratas”. Todo el mundo está de acuerdo en que eran pescadores corrientes somalíes que primero intentaron disuadir con lanchas veloces a los que vertían residuos desde los palangreros o por lo menos cobrarles un tributo.

Se llaman a si mismos los Guardacostas Voluntarios de Somalía y no es difícil entender por qué. En el transcurso de una entrevista telefónica surrealista, uno de los dirigentes piratas, Sugule Ali, dijo que su propósito era “parar la pesca ilegal y vertidos en nuestras aguas… No nos consideramos bandidos de los mares.

Los bandidos son aquellos que pescan, vierten residuos y llevan armas en nuestros mares.” William Scott habría entendido estas palabras.

No, esto no justifica la toma de rehenes, y si, algunos son evidentemente gángsters especialmente aquellos que han retenido los suministros del Programa Mundial de Alimentos.

Pero los “piratas” tienen el apoyo abrumador de la población local por algo. El sitio web de noticias independiente somalí WardherNews encuestó a la población local sobre su opinión del tema, un 70% “apoyó la piratería como forma de defensa nacional de las aguas territoriales del país”.

Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, George Washington y los padres fundadores pagaron a piratas para proteger las aguas territoriales de su país porque no tenían marina ni guardacostas propios. La mayoría de los estadounidenses los apoyaron. ¿Es ésto tan diferente?…

¿Esperábamos que los somalíes hambrientos nos mirasen pasivamente desde sus playas o mares en medio de nuestros residuos nucleares mientras robábamos sus peces para comerlos en los restaurantes de Londres, París y Roma?…

No actuamos cuando se cometían estos crímenes pero cuando algunos pescadores respondieron interrumpiendo el pasillo de tránsito del 20% del suministro de petróleo mundial, empezamos a gritar sobre la “maldad”.

Si de verdad queremos ocuparnos de la piratería, necesitamos erradicar su causa –nuestros crímenes– antes de mandar los cañoneros para erradicar a los criminales somalíes.

La guerra contra la piratería, también esta de 2009, fue resumida por otro pirata que vivió y murió en el cuarto siglo antes de Cristo.

Se le capturó y llevó ante Alejandro Magno, que quiso saber “que quería decir con guardar el mar”.

El pirata sonrió y respondió: “Lo que quiere decir Vd. con apoderarse de toda la tierra; pero como yo lo hago con un barco insignificante, soy un ladrón, mientras que a Vd., que lo hace con una gran flota, lo llaman emperador.”

Una vez más, nuestras grandes flotas imperiales navegan hoy ¿pero quién es el ladrón?…

Como muestra podemos ver el documental emitido por La2 de TVE en La noche temática titulado, “Toxic Somalia” en el que queda claro el expolio y la contaminación ilegal que se está llevando a cabo en Somalía.

DESPIERTA!!!, LAS COSAS NO SON COMO TE LAS CUENTA TU GOBIERNO NI LOS MEDIOS. ABRE LOS OJOS!!!. ESTE ES EL “FELIZ MUNDO” EN EL QUE PIENSAS QUE VIVES. SI NO QUIERES MIRAR NO MIRES, TENDRÁS LA FALSA SENSACIÓN DE FELICIDAD VIVIENDO EN LA IGNORANCIA, PERO ESTE ES EL MUNDO REAL, TE GUSTE O NO TE GUSTE.

PIENSA QUE TARDE O TEMPRANO TU SERÁS EL SIGUIENTE EN SER GOLPEADO POR LA FUERZA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL, QUIZÁS ENTONCES YA SEA DEMASIADO TARDE PARA QUE ALCES LA VOZ.

Somalía como país sin gobierno es víctima de una serie de abusos al no poder defenderse constitucionalmente, se les acusa de “piratas terroristas” por defender su alimento y su tierra.Desde la caída del gobierno a principios de los años 90, flotas extranjeras comenzaron a practicar la pesca ilegal en aguas somalíes quitándole no solo su alimento sino que gastando gran parte de la reserva pesquera de sus costas, como si fuera poco el grave problema de contaminación que sufren con las sustancias radiactivas, vertidos tóxicos y nucleares los está matando.

Somalia es un país caótico, sin autoridad y sumido en la guerra desde 1991, dividido en clanes y grupos rivales, y los piratas se están viendo obligados a mantenerse en el mar, sin poder desembarcar, donde son más vulnerables por el rechazo de los somalíes a sus actividades.

Varios medios de comunicación acaban de revelar que la liberación del atunero vasco "Playa de Bakio", secuestrado el pasado domingo en el Océano Indico frente a costas somalíes, se negoció en un hotel de lujo de Londres.

Por su parte, los medios británicos indican que la elección del Reino Unido no ha sido casual: hay piratas y mercenarios británicos en medio de estos secuestros que se han producido en los últimos años, y también son británicos los bufetes de abogados que hacen de intermediarios en este tipo de extorsiones, cobrando por la labor de mediación que desarrollan.

El buque vasco fue abordado el pasado domingo cuando cuatro barcos piratas atacaron con lanzagranadas al atunero vasco, con 26 tripulantes, de los que 13 son africanos y otros 13 españoles (ocho gallegos y cinco vascos). La tarde del domingo, las negociaciones llegaron a su fin en Londres y los secuestrados fueron liberados.

El pesquero se encontraba en aguas de Somalia retenido por los piratas y en espera del resultado de las negociaciones de Londres, en las que los captores exigen una suma que ascendería a un millón de euros (casi un millón 500 mil dólares) a cambio de la libertad de la tripulación.

En el año 2000 se negoció en otro hotel de lujo de Londres la liberación de otro pesquero secuestrado por piratas británicos y somalíes, el "Albaroca Cuatro", por el que se pagó una cifra sin especificar.

Los piratas se mantenían cerca de las costas de Somalia, pero sin desembarcar. Los jefes de las tribus locales en Somalia no los querían en sus dominios. Este es el caso de los piratas que secuestraron el atunero español “Playa de Bakio”. De hecho, según declaró el presidente de la región, Aweis Ali Said, «nuestros ancianos les convencieron para que dejasen nuestra zona».

En la actualidad, Francia, Estados Unidos y Reino Unido están preparando un borrador de resolución para el Consejo de Seguridad de la ONU que autorizaría a estos países a patrullar en aguas territoriales del Cuerno de África con la excusa de luchar contra la piratería tanto en Somalia como en cualquier otros sitios, y que podría estar listo para finales de esta semana, según reveló el embajador francés en la ONU, Jean-Maurice Ripert.

Alakrana”: La mujer de uno de los secuestrados pide al Gobierno que ”deje de mentir”:

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